Utilice estas situaciones hipotéticas y estas sugerencias útiles para ayudarlo a navegar con éxito futuras decisiones similares.

Lea cada una de las situaciones hipotéticas, y piense sobre como respondería usted.

Luego, haga clic en la barra verde para encontrar sugerencias que se ha comprobado son útiles si usted enfrenta una situación similar con su hijo adolescente.

¿Tienes fuego?

Cuando está lavando la ropa de la familia, encuentra un encendedor dentro del bolsillo del pantalón de su hijo de 12 años. Un poco de investigación revela que es un descubrimiento relativamente común, y usted no huele tabaco o marihuana en él o en su ropa. Usted le pregunta para que necesita un encendedor y él dice que le gusta como se ve y que lo usa para hacer trucos graciosos para sus amigos. ¿Qué debería usted decirle?

Obviamente el fuego no es un juego. Pero ¿sabe también su hijo cuáles son sus reglas con respecto al fumar marihuana? Este puede ser un buen momento para explicarle que con frecuencia, cuando las personas llevan encendedores esto es una señal de que fuman cigarrillos o usan otras drogas como la marihuana. También es una buena oportunidad para preguntarle a su hijo que es lo que sabe sobre las drogas, y que opina de las personas que las usan. También puede usted compartir con él cuales son algunas de las consecuencias legales que se encuentran en este sitio bajo la sección de Conozca las leyes.

Una pequeña (receta) ayuda de sus amigos

Su hija de 18 años casi termina su primer semestre en la universidad. Solo hay algo pendiente: ese temido final de Contabilidad 101. Usted se entera que su hija toma unas píldoras recetadas que le ofreció una “comedida” compañera de cuarto para ayudarla a enfocarse en las tareas escolares. ¿No hacen ningún daño?

Hay varias maneras de enfrentar esta situación. Primero, es importante preguntarle a su hija porque siente que necesita tomar píldoras, y platicar sobre cómo llegó a tomar esa decisión. Es importante reiterar que siempre es peligroso tomar medicamentos de otra persona. Aún si la droga parece ser inofensiva, usted no sabe cómo su cuerpo reaccionará ante ella. Esta también es una oportunidad para hablar con su hija sobre sus expectativas con respecto a ella, aunque ella sea una joven adulta y esté viviendo fuera del hogar. El tomar una droga que uno no necesita no es seguro y no es aceptable. Finalmente, la verdad es que todo con respecto a esta situación es ilegal. Los medicamentos recetados son sustancias reguladas y el poseerlos sin receta puede resultar en cargos criminales. La compañera de cuarto también puede tener que enfrentar cargos por distribución de una sustancia regulada.

Emergencias en fiestas

Al saber que su hijo de 17 años va a ir a una fiesta en unos días, usted está hablando con él sobre el uso del alcohol, la marihuana, el uso indebido de los medicamentos recetados y otras drogas. Usted menciona que va en contra de la ley el que él y sus amigos tomen alcohol, tengan marihuana o usen drogas, y que se meterían en problemas si llegara la policía. ¿Hay algo más sobre las leyes que él debería saber?

A pesar de que es bueno asegurarse de que su hijo sepa cuáles son las consecuencias legales del consumo del alcohol y la marihuana, y los peligros del uso indebido de los medicamentos recetados, también es importante que entienda que hacer si alguien toma de más, tiene problemas con el consumo de marihuana, o tiene una sobredosis y necesita atención médica de urgencia. Alguien siempre debe llamar al 9-1-1 en caso de emergencia. Aún en el caso en que su hijo haya estado bebiendo alcohol, usando marihuana o cualquier tipo de drogas, él no tendría problemas legales si llama al 9-1-1, si da su nombre, y si espera a que el equipo de emergencia llegue para poder darles la información necesaria.

Crecen rápido

Usted y su hija de 13 años fueron a ver el nuevo éxito de taquilla y desafortunadamente la estrella fumó marihuana y bebió alcohol. Después, fueron a tomar un helado y usted vio la oportunidad de preguntarle a su hija sobre sus actitudes con respecto al uso de marihuana y alcohol y ella le reveló que ha estado en una fiesta donde los menores de edad tomaban. ¿Cuál es su siguiente paso?

Intente conocer a los amigos de su hija y a sus padres. Además, es clave saber dónde se van a hacer las fiestas en el futuro y quien va a ir y quien va a supervisar. Hágale saber a su hija que tiene muchas opciones si se encuentra de nuevo en una situación similar. Una es llamarla a usted. Otra es estar con otros amigos que estén intentando hacer nuevas actividades. Y hágale saber que se puede comunicar con usted… porque usted está allí para ayudar.

Preguntas incómodas

Usted está sentada a la mesa cenando en familia cuando de repente su hija de 14 años pregunta “Mamá, ¿alguna vez te drogaste?” Después de tratar de tener más tiempo para pensar la respuesta, tomando un lento trago de agua, ¿Qué le responde?

Si usted nunca ha experimentado con drogas, puede fácilmente compartir la verdad con su hija y decirle cuales fueron sus motivos para evitarlas. Sin embargo, si usted ha experimentado con drogas en el pasado, esta puede todavía ser una oportunidad para compartir un mensaje positivo. Recuerde, si usted miente y un día su hija descubre la verdad, su credibilidad sufrirá y usted tendrá que dar explicaciones. Si usted elige revelar sus experiencias pasadas, decirle que fue lo que primero le interesó sobre las drogas y porque ese interés fue equivocado. Por ejemplo, “mis amigos las usaban y yo quería ser parte del grupo”, o “en ese entonces yo no sabía sobre todo el daño que las drogas le hacen al cuerpo de uno”. Permita que sus hijos se beneficien de su experiencia.