En los años preadolescentes es cuando los niños comienzan a descubrir cuál es su lugar en el mundo. Los amigos se comienzan a convertir en una influencia importante en sus vidas, pero muchos niños todavía están dispuestos y abiertos a hablar con sus padres o cuidadores sobre temas tales como las drogas y el alcohol. El crear una conversación abierta sobre este tema ahora, permitiendo que los niños se sientan cómodos platicando con usted puede sentar las bases de su adolescencia e ir más allá.

He aquí unas cuantas técnicas importantes que debe recordar al hablar con su hijo preadolescente sobre el uso del alcohol y las drogas.

Escuche

Escuche sus respuestas. Cuando inicie una conversación, mantenga una actitud abierta a todas las respuestas de tu hijo. Es importante que los niños sientan que pueden dar una opinión honesta en lugar de que digan lo que usted quieres escuchar.

Establezca una cultura de cuidado. Hágale saber que usted está ahí para ayudarlo y que se preocupa por sus experiencias en el hogar y en la escuela.

Construya una relación de confianza. Aunque todavía usted es una figura de autoridad, los preadolescentes necesitan saber que también es usted alguien en quien pueden confiar. Al escucharlos les demuestra que valora sus ideas y pueden confiar en que no se apresurará a juzgarlos.

Hable a través de situaciones hipotéticas. EL proporcionarle a los niños buenos ejemplos de situaciones en donde pudieran encontrarse con el alcohol o las drogas y la presión de los compañeros, puede ayudarlos a pensar cómo responderían si las tuvieran que enfrentar.

Ayúdelos a encontrar la manera de decir que "No". Los niños de esta edad pueden utilizar a usted como una buena razón para evitar consumir alcohol y drogas. "Mi madre no me dejará jugar básquetbol si lo hago", o "mi papá me castigará por un mes."

Los amigos son una gran parte de la vida de sus hijos, por lo tanto conozca a sus amigos. Hable con sus hijos sobre sus amigos y tomase el tiempo para conocerlos a ellos y a sus padres. Lleve a sus hijos y sus amigos a actividades para así saber más sobre ellos. Obtenga sus números de teléfono y el de sus padres, para que pueda llamarlos si fuera necesario.

Promueva amistades positivas. "Pasar el rato" en la casa de un amigo está bien de vez en cuando, pero anime a su hijo a formar parte de clubes, equipos deportivos u otras actividades con sus amigos. Estas actividades pueden crear amistades saludables y fortalecer la capacidad de tus hijos de tomar decisiones saludables.

La supervisión efectiva puede ser difícil a medida que los niños crecen y pasan más tiempo afuera de su hogar. Pueden incluso rechazar sus esfuerzos a medida que se vuelven más independientes. Pero conocer su horario, chequearlos de vez en cuando y conversar con otros adultos que son parte de sus vidas, conduce a una confianza mayor.